POR EVAN ELLIS.
Detrás de la polémica pública sobre la constitucionalidad de la
demora en la jura del presidente Chávez, contra lo que se cree, la
balanza de poder entre los actores principales lleva al país hacia un
resultado que es sorprendentemente predecible, e irónicamente,
centrista.
Escribe Evan Ellis (Especial para DEFonline)
Primero, que Dios le bendiga, el presidente Chávez morirá pronto.
Todos los rumores confiables indican que el cáncer que ha destruido su
sistema respiratorio se ha expandido, y ahora está poco a poco
destruyendo sus otros órganos vitales. Las máquinas que ahora le
mantienen la respiración no lo pueden mantener con vida para más que
unas semanas más, o quizás, meses. Cuando se muera, aunque en
condiciones controladas en un hospital en Cuba, dentro de unas horas, el
mundo lo averiguará. En la época de twitter, no es posible repetir lo
que pasó con Leonid Brezhnev, ex presidente de la Unión Soviética, quien
regía un buen rato después de su muerte.